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16 de enero de 2015
La personificación del desprecio
"-Para gobernar indefinidamente, tan sólo es necesario crear entre las gentes que uno gobierna algo que nosotros llamamos.... mala historia. Nada producirá mala historia de una manera más directa y brutal que trazar una línea, en particular una línea recta; es la personificación del desprecio en medio de un pueblo a fin de crear una distinción entre ellos. Es el primer golpe, y todos los demás golpes lo seguirán, como si estuvieran predestinados, para llevar al pueblo hacia la guerra y la devastación".
Thomas Pynchon (Cita de la novela "Mason y Dixon", 1997).
14 de noviembre de 2014
A nadie le parecía ya extraño
Texto de la imágen: "¿Quién va a proteger al público cuando la policía viole la ley?"
Era descorazonador ver hasta qué punto dependía de aquellas fantasías sobre su profesión con las que la tele derramaba sin cesar el mensaje propagandístico de que los polis-son-humanos-tienen-que-hacer-su-trabajo, transformando a los agentes de la represión gubernamental en héroes compasivos. A nadie le parecía ya extraño, no más extraño que las rutinarias violaciones de los derechos constitucionales que aquellos personajes se permitían semana tras semana, ya embebidas en el folklore de las expectativas americanas.
Thomas Pynchon (Fragmento de la novela "Vineland", 1990)
16 de octubre de 2014
En las sombras
"Lo que no aparece en esta descripción es el trabajo de los esclavos negros, que sin duda es lo que posibilita tales momentos exquisitos, ni tampoco el maltrato inhumano, la despreocupada abundancia del dolor infligido, la coacción sin precio necesaria para obtener unos beneficios anuales que rebasan incluso los planes del orgulloso Satán. En las sombras, allí donde no alcanza el resplandor de la forja, o en el exterior, incómodos en la vaporosa atmósfera diurna de Chesapeake, doblados bajo las cargas de combustible que traen desde los carcanos bosques de madera dura cada vez más esquilmados, o respirando vapores metíficos de las planchisterías, en silencio y, como algunos podrían creer, pacientemente, los esclavos aguantan en todas partes esos términos seculares no declarados en las ecuaciones de la felicidad del propietario".
Thomas Pynchon (Fragmento de la novela "Mason y Dixon", 1997)
8 de septiembre de 2014
¿Qué espectador podía creer...?
"¿Qué espectador podía creer en la guerra, en el sistema, en las innumerables mentiras sobre la libertad americana contemplando esas tomas inmediatas de lo que se compraba y vendía, oyendo a las voces sincronizadas repetir las mismas fórmulas, evasivas, sin afecto, desconectadas de lo que antaño hubieran sido las promesas de lo que nunca llegarían a alcanzar?"
Thomas Pynchon (Cita de la novela "Vineland", 1990)
3 de julio de 2014
Dejar de existir
—Vine —dijo ella— con la esperanza de que me desapareciese una fantasía hablando con usted.
—¡No lo haga y trátela con amor! —Exclamó Hilarius vehementemente— ¿Qué otra cosa le queda? Sujétela bien por su minúsculo tentáculo, no permita que los freudianos se la arrebaten con zalamerías ni que los farmacéuticos se la eliminen a fuerza de pócimas. Sea cual fuere, cuídela con cariño, porque si la perdiese, por ese pequeño detalle sería usted como los demás. Y empezaría a dejar de existir.
Thomas Pynchon (Fragmento de la novela "La subasta del lote 49", 1966)
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