3 de julio de 2014

Dejar de existir


—Vine —dijo ella— con la esperanza de que me desapareciese una fantasía hablando con usted.
—¡No lo haga y trátela con amor! —Exclamó Hilarius vehementemente— ¿Qué otra cosa le queda? Sujétela bien por su minúsculo tentáculo, no permita que los freudianos se la arrebaten con zalamerías ni que los farmacéuticos se la eliminen a fuerza de pócimas. Sea cual fuere, cuídela con cariño, porque si la perdiese, por ese pequeño detalle sería usted como los demás. Y empezaría a dejar de existir.

Thomas Pynchon (Fragmento de la novela "La subasta del lote 49", 1966)

26 de junio de 2014

Una nueva forma de vida


"En un tiempo tan crítico como el presente, es importante sobre todas las cosas que no vivamos siguiendo la experiencia de otros, no desde de los pensamientos o ideas de los otros, no desde de las varias democracias sociales, constituciones, expropiaciones, burocracias, delegados, candidaturas y mandatos, sino que pensemos con nuestra propia mente, que vivamos nuestra propia vida, construyendo desde nuestro pasado, desde nuestras propias fundaciones espirituales nuevas formas de vida apropiadas para con este pasado y estas fundaciones."

León Tolstói (Fragmento de "El Fin de una Era: Un Ensayo sobre la Incipiente Revolución", 1905)

20 de junio de 2014

Notas que dejan algo XXXII






"El tirano oprime a sus esclavos, y éstos, en lugar de volverse contra él, se vengan en los que están debajo"

(Cita de la novela "Cumbres borrascosas", 1847)

13 de junio de 2014

Un patrón


Control, todo se reduce al control. Todas las dictaduras tienen una misma obsesión. Y eso es todo. De modo que en la antigua Roma daban a la gente pan y circo. Mantenían a la gente distraída con el entretenimiento. Pero otras dictaduras usaban otras estrategias diferentes para controlar las ideas, el conocimiento. ¿Cómo lo lograban? Bajaban el nivel de educación, limitaban la cultura, censuraban la información, censuraban cualquier medio de expresión individual. Y es importante recordar, que esto es un patrón, que se repite, a lo largo de la historia.

Denis Villeneuve (Fragmento de la película "Enemy", 2013)

6 de junio de 2014

La cuestión de las leyes


Por lo general nuestras leyes no son conocidas, sino que constituyen un secreto del pequeño grupo aristocrático que nos gobierna. Aunque estemos convencidos de que estas antiguas leyes se cumplen con exactitud, resulta en extremo mortificante el verse regido por leyes para uno desconocidas. No pienso aquí en las diversas posibilidades de interpretación ni en las desventajas de que sólo algunas personas, y no todo el pueblo, puedan participar de su interpretación. Acaso esas desventajas no sean muy grandes. Las leyes son tan antiguas que los siglos han contribuido a su interpretación, pero las licencias posibles sobre la interpretación, aun cuando subsistan todavía, son muy restringidas. Por lo demás, la nobleza no tiene evidentemente ningún motivo para dejarse influir en la interpretación por un interés personal en perjudicarnos, ya que las leyes fueron establecidas desde sus orígenes por ella misma; la cual se halla fuera de la ley, que, precisamente por eso, parece haberse puesto exclusivamente en sus manos. Esto, naturalmente, encierra una sabiduría -quién duda de la sabiduría de las antiguas leyes-, pero al propio tiempo nos resulta mortificante, lo cual es probable que sea inevitable.
Por otra parte, estas apariencias de leyes sólo pueden ser en realidad sospechadas. Según la tradición existen y han sido confiadas como secreto a la nobleza; de modo que más que una vieja tradición, digna de crédito por su antigüedad, pues la naturaleza de estas leyes exige también mantener en secreto su existencia. Pero si nosotros, el pueblo, seguimos atentamente la conducta de la nobleza desde los tiempos más remotos y poseemos anotaciones de nuestros antepasados referentes a ello, y las hemos proseguido concienzudamente, hasta creer discernir en los hechos múltiples ciertas líneas directrices que permiten sacar conclusiones sobre esta o aquella determinación histórica, y si después de estas deducciones finales, cuidadosamente tamizadas y ordenadas, procuramos adaptarnos en cierta medida al presente y al futuro, todo parece ser entonces algo inseguro y quizás un simple juego de entendimiento, pues tal vez esas leyes que aquí tratamos de descifrar no existen. Hay un pequeño partido que sostiene esta opinión y que trata de probar que cuando una ley existe sólo puede rezar: "Lo que la nobleza hace es ley". Ese partido ve solamente actos arbitrarios en los actos de la nobleza y rechaza la tradición popular, la cual, según su parecer, sólo comporta beneficios casuales e insignificantes, provocando en cambio graves perjuicios al dar al pueblo una seguridad falsa, engañosa y superficial con respecto a los acontecimientos por venir. No puede negarse este daño, pero la gran mayoría de nuestro pueblo ve su razón de ser en el hecho de que la tradición no es ni con mucho suficiente aún, ya que hay todavía mucho que investigar en ella y que, sin duda, su material, por enorme que parezca, es aún demasiado pequeño, porque habrá de transcurrir siglos antes de que se revele como suficiente. Lo confuso de esta visión a los ojos del presente sólo está iluminado por la fe de que habrá de venir el tiempo en que la tradición y su investigación consiguiente resurgirán en cierto modo para poner punto final, que todo será puesto en claro, que la ley sólo pertenecerá al pueblo y la nobleza habrá desaparecido. Esto no lo ha dicho nadie, en modo alguno, con odio hacia la nobleza. Antes bien, debemos odiarnos a nosotros mismos, por no ser dignos aún de tener ley. Y por eso, ese partido, en realidad tan atrayente desde cierto punto de vista y que no cree, en verdad, en ley alguna, no ha aumentado su caudal, porque él también reconoce a la nobleza y el derecho a su existencia.
En verdad, esto sólo puede ser expresado con una especie de contradicción: un partido que, junto a la creencia de las leyes, repudiara a la nobleza, tendría inmediatamente a todo el pueblo a su lado, pero un partido semejante no puede surgir pues nadie osa repudiar a la nobleza. Vivimos sobre el filo de esa cuchilla. Un escritor lo resumió una vez de la siguiente manera: "La única ley, visible y exenta de duda, que nos ha sido impuesta, es la nobleza, ¿y de esa única ley habríamos de privarnos nosotros mismos?".

Franz Kafka (Fragmento de "La Muralla China, III-La cuestión de las leyes", 1917)

30 de mayo de 2014

Personas


"En cuanto a mi clasificación de personas en ordinarias y extraordinarias, reconozco que es un poco caprichosa, pero dejo a un lado la cuestión de cifras, a las que doy poca importancia. Creo únicamente que en el fondo mi pensamiento es justo. Este pensamiento se resume diciendo que la Naturaleza divide a los hombres en dos categorías: la una inferior, la de los hombres ordinarios, cuya sola misión es la de reproducir seres semejantes a sí mismos; la otra, superior, que comprende los hombres que poseen el don o el talento de hacer oír una palabra nueva. Claro es que las subdivisiones son innumerables; pero las dos categorías presentan rasgos distintivos bastante determinados. Pertenecen a la primera, de una manera general, los conservadores, los hombres de orden que viven en la obediencia y que la aman. En mi opinión están obligados a obedecer, porque tal es su destino, y porque esto no tiene nada de humillante para ellos. El segundo grupo se compone exclusivamente de hombres que violan la ley o tienden, según sus medios, a violarla; sus delitos son naturalmente relativos y de una gravedad variable. La mayor parte reclama la destrucción de lo que es, en nombre de lo que debe ser. (...) El primer grupo es siempre dueño del presente, el segundo lo es del porvenir. El uno conserva el mundo y multiplica los habitantes; el otro mueve al mundo y lo conduce a su objeto."

Fedor Dostoievski (Fragmento de la novela "Crimen y castigo", 1866)
En comentarios dejo una opinión personal del texto.

23 de mayo de 2014

Todo es imaginado


Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación. El resto no son sino decepciones y fatigas. Nuestro viaje es por entero imaginario. A eso debe su fuerza.

Va de la vida a la muerte. Hombres, animales, ciudades y cosas, todo es imaginado. Es una novela, una simple historia ficticia. Lo dice Littré, que nunca se equivoca.

Y, además, que todo el mundo puede hacer igual. Basta con cerrar los ojos.

Está del otro lado de la vida.

Louis-Ferdinand Céline (Introducción a la novela "Viaje al fin de la noche", 1932)

16 de mayo de 2014

Apartheid Israelí


“La Asamblea General (…) declara que el Sionismo 
es una forma de racismo y discriminación racial.” 
Asamblea General de la ONU, Resolución 3379, 10/11/1975, 2400ª sesión plenaria.


"La suplica para la creación de una nación para los judíos no me apela mucho. (...) ¿Por qué no hacen suyos aquellos países donde nacieron y donde ganaron sus ahorros de toda la vida, igual que otros pueblos en la tierra?
Palestina pertenece a los árabes de la misma manera que Inglaterra pertenece a los ingleses o Francia a los franceses. Es falso e inhumano imponer los judíos a los palestinos. Lo que pasa ahora en Palestina no puede ser justificado por ninguna conducta moral. Seguro que podría ser un crimen contra la humanidad, el reducir la mayoría árabe hasta el límite que Palestina sea un hogar parcial o completamente judío."

Mahatma Gandhi (Escrito publicado en el diario Indio, Harijan. Noviembre 1938)


 “Yo estuve en los Territorios Palestinos Ocupados, y fui testigo de la segregación racial en las carreteras y viviendas, que me recordaron las condiciones que experimentábamos en Sudáfrica bajo el sistema de apartheid. He visto la humillación de hombres, mujeres y niños palestinos, obligados diariamente a esperar durante horas en los checkpoints militares israelíes para realizar los movimientos más básicos como visitar a un familiar o ir a la escuela; esta humillación nos resulta muy familiar a los negros sudafricanos, que éramos igualmente acorralados e insultados por las fuerzas de seguridad del gobierno de apartheid. En Sudáfrica no podríamos haber alcanzado nuestra libertad y justa paz sin la ayuda de los pueblos del mundo, que mediante el uso de medios noviolentos -como el boicot y la desinversión- alentaron a sus gobiernos y a otros actores corporativos a revertir su apoyo de décadas al régimen de apartheid.”

Desmond Tutu


“La ONU adoptó una postura firme contra el apartheid, y a lo largo de los años se construyó un consenso internacional que ayudó a terminar con este sistema inicuo. Pero sabemos bien que nuestra libertad está incompleta sin la libertad del pueblo Palestino”

Nelson Mandela (Discurso en el Día Internacional de la Solidaridad al Pueblo Palestino. Noviembre 1997)

9 de mayo de 2014

Notas que dejan algo XXXI



"Puedes saber esto: teme el momento en que el hombre deje de sufrir y morir por un concepto, porque esta cualidad es la base de la esencia humana, esta cualidad es el hombre mismo, y lo que lo diferencia en el conjunto del universo"

(Cita de la novela "Las uvas de la ira", 1939)

2 de mayo de 2014

Cualidades humanas


-No deberías usar esa palabra. No es políticamente correcta. "Negro".
-Bueno, discúlpame, pero en mis círculos siempre hemos llamado a las cosas por su nombre. Cada vez que una palabra se convierte en prohibida, quitamos una piedra de la fundación democrática. La sociedad demuestra su propia impotencia en la cara del problema concreto al prohibir ciertas palabras del vocabulario.
-Creo que la sociedad afirmaría que políticamente correcto es una expresión muy precisa para la preocupación democrática de las minorías.
-Y yo digo que la sociedad es tan cobarde como la gente que hay en ella. Quienes, en mi opinión, son demasiado estúpidos para la democracia.
-Entiendo tu opinión, pero estoy en desacuerdo. No tengo ninguna duda en las cualidades humanas.
-Las cualidades humanas pueden ser expresadas en una palabra: Hipocresía. Alabamos a aquellos que dicen lo correcto pero no lo sienten, y nos burlamos de aquellos que no dicen lo correcto pero tienen buenas intenciones.

Lars Von Trier (Cita de la película "Nymphomaniac Vol.II", 2013)

25 de abril de 2014

La educación prohibida


Para el que tenga ganas, tiempo, interés o quiera pensar un poco sobre lo mal que se educa desde hace ya varios años. Algo tan importante como la formación, o lo que termina siendo el condicionamiento de una persona, que marcará el futuro de nuestro mundo de alguna forma u otra. Para ver entero, o algunas partes. Es un poco largo, pero cada uno elige.

19 de abril de 2014

Y nuestro mundo se hace más pequeño


No necesito decirles que las cosas andan mal. Todos lo sabemos. Es una depresión. La gente está desempleada o teme perder su empleo, el dólar vale centavos, los bancos están quebrando. Los tenderos esconden un rifle. Los delincuentes invaden las calles. Nadie sabe qué hacer y esto no tiene fin. Sabemos que el aire es irrespirable y la comida, incomible. Nos sentamos a ver la televisión donde nos dicen que hubo 15 homicidios y 63 crímenes violentos como si fuera lo normal. Sabemos que las cosas están mal. Es una locura. Es como si todo hubiera enloquecido, así que no salimos y nuestro mundo se hace más pequeño y solo decimos 'por favor déjenos en nuestra sala. ¡Déjenme mi tostador, mi tele, mi radio y no diré nada! ¡Déjennos en paz!' Pues yo no los dejaré. ¡Quiero que se enojen! No quiero que protesten o que escriban a su congresista por que no sé qué podrían escribir. No sé qué hacer con la depresión, la inflación o el crimen. Solo sé que primero deben enojarse. Deben decir '¡Soy un ser humano, maldición! ¡Mi vida tiene valor!

Sidney Lumet (Fragmento de la película "Network", 1976)

12 de abril de 2014

Si todos aceptaban la mentira...


“El Partido dijo que Oceanía nunca había sido aliada de Eurasia. Él, Winston Smith, sabía que Oceanía había estado aliada con Eurasia cuatro años antes. Pero, ¿dónde constaba ese conocimiento? Sólo en su propia conciencia, la cual, en todo caso, iba a ser aniquilada muy pronto. Y si todos los demás aceptaban la mentira que impuso el Partido, si todos los testimonios decían lo mismo, entonces la mentira pasaba a la Historia y se convertía en verdad. El que controla el pasado -decía el slogan del Partido-, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado.”

George Orwell (Fragmento de la novela "1984", 1948)